¡Hola a tod@s!

Con esta publicación empiezo mi camino en este nuevo blog. Este blog tiene por nombre algo que llevo mucho tiempo intentando difundir a través de las redes sociales, que es la idea de SIMPLIFICAR LA FISIOTERAPIA.

¿A qué me refiero con esto?

Te lo explico en 3 pasos:

1.   Muchas veces el tratamiento más sencillo es el mejor:

Los fisioterapeutas intentamos que nuestros tratamientos parezcan lo más complicados posible, o lo más innovadores que podamos. Pero, ¿por qué?

Muchas veces olvidamos que las bases de la rehabilitación no pasan por poner a nuestro paciente encima de un bosu y que haga malabares con un cono encima de la cabeza, sino que lo importante será primero dominar los movimientos básicos y los movimientos que causen dolor, y luego ya podrás ir pensando en movimientos más complejos. Nos cegamos en usar las máquinas más innovadoras y en prescribir los ejercicios más complicados cuando lo más importante en la rehabilitación de cualquier patología es el MOVIMIENTO.

La base de cualquier periodo de rehabilitación debería ser adaptar los tejidos a la carga de manera progresiva. Y para llegar a este objetivo basta con aplicar ejercicios básicos.

Encárgate primero de que el cuerpo y los tejidos se adapten a la carga, y después ya te encargarás de lo demás.

Por ejemplo, a alguien que le duele cuando se pone de cuclillas, ¿Qué movimiento vamos a trabajar?

Exactamente, ponerse de cuclillas.

«Si a tu paciente le duele hacer un movimiento, trabaja ese movimiento, no te compliques con ejercicios que ni tú sabes hacer»

     2.  Simplifica el lenguaje que usas con tus pacientes:

En el 2003, Kessels hizo un estudio muy interesante que decía lo siguiente:

  • Del 40 al 80% de lo que decimos a nuestros pacientes se les olvida inmediatamente.
  • De lo que recuerdan, un 50% es malinterpretado.

Lo que nos indica este estudio es la necesidad de SIMPLIFICAR nuestro lenguaje, ya que muchas veces damos por hecho que nuestros pacientes conocen sobre el cuerpo humano ¡y eso no tiene por qué ser así!

No debemos olvidar que ellos no tienen por qué saber lo que es un nervio, no tienen por qué saber dónde está el trapecio y no tienen por qué saber lo que es trabajar propiocepción. Por eso, cuida muy bien tu lenguaje y encárgate de simplificar las explicaciones, ya que como hemos visto, cuanta más información tengan, muchas veces es peor.

«No hagas que tus tratamientos parezcan un máster en neurofisiología del dolor, por que eso tu paciente no lo va a recordar, ni lo va a entender»

    3.  Limita el material eléctrico que tienes en consulta:

Acostumbrados a querer la mejor y más nueva tecnología, este punto te va a parecer una tontería.

¿Por qué tengo que simplificar mi material eléctrico si cuanto más tenga mejor?

Pues por que tener más material no significa dar una mejor fisioterapia, si no que muchas veces es todo lo contrario.

Fíjate en la fisioterapia en mutuas y hospitales: tienen los mejores aparatos en cuanto a electroterapia, y sin embargo la fisioterapia que podemos ver en este ámbito muchas veces deja mucho que desear.

Esto es debido a que en los centros con mucha maquinaria se tiende más a una fisioterapia pasiva, en la que los pacientes van a que les «curen», sin ellos formar parte de ese proceso, y esto nunca tiene buen final. La fisioterapia pasiva, la que te puede ofrecer una máquina, siempre tiene unos efectos muy limitados en el tiempo, siendo así una parte opcional en los tratamientos o, también, hasta prescindible.

Por qué creo que la electroterapia es prescindible en fisioterapia:

  • Hace que tus pacientes sean «dependientes» de la máquinita.
  • Los efectos son muy a corto plazo en el tiempo.
  • No conduce a cambios de hábitos siempre necesarios en rehabilitación.
  • Si tienes la máquina vas a querer amortizarla, aún sabiendo que su utilidad es limitada.
  • En ningún caso produce la «curación» directa de los tejidos.

Sabiendo que sólo puedes conseguir analgesia y efectos a corto plazo, ¿por qué no usar el movimiento para esta función?

El movimiento siempre es el primer paso para vivir sin dolor.

«Cuanto más material tengas que necesite electricidad, más lejos estarás de dar una fisioterapia útil a largo plazo»

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