Introducción

La acupuntura es una terapia tan conocida como discutida entre los profesionales de la salud. Mientras unos la describen como una técnica imprescindible en fisioterapia y medicina, otros la ven como una pseudoterapia y quieren eliminarla de cualquier centro sanitario.

Hoy vamos a intentar decidir si la acupuntura es una estafa, o por el contrario es un tratamiento válido y con evidencia científica.

La acupuntura, según san Google, es:

“La práctica de la medicina tradicional china y japonesa que consiste en la introducción de agujas muy finas en determinados puntos del cuerpo humano para aliviar dolores, anestesiar determinadas zonas y curar ciertas enfermedades”

Estas agujas se introducen en puntos energéticos y meridianos específicos del cuerpo. Según Decs, estos meridianos se dividen en canales principales y colaterales, y son considerados como una red de vías, a través de las cuales circula la energía vital (Chi) y a lo largo de las cuales se distribuyen los puntos de acupuntura.

Definida la acupuntura, lo primero que hay que decir sobre ella, es que existen más de 3500 estudios, y aún así, aún no hemos conseguido descubrir si es más efectiva que el placebo o si su efectividad es puramente efecto placebo. (Únicamente este dato nos debería dar que pensar).

Antes de continuar, debo explicar qué es este efecto. El efecto placebo lo defino como: Algo que funciona porque el paciente cree que funcionará, y no porque tenga ninguna eficacia probada.

Por ejemplo, el efecto placebo más clásico sería dar pastillas de azúcar a personas con dolor de cabeza, haciéndoles creer que es paracetamol, y que estas pastillas de azúcar funcionen igual de bien que el medicamento. Esto querría decir que el medicamento no es superior al placebo, y por lo tanto NO FUNCIONA como medicamento.

Y la acupuntura ha dado muy buenos resultados clínicos, aunque como he dicho, no hay una conclusión de si su efecto positivo ha sido por efecto placebo o porque realmente funcione.

Y justamente aquí, surge un argumento a favor de la acupuntura que me suelen echar en cara los amantes y defensores de esta técnica:

“Aunque sea por efecto placebo, la acupuntura funciona.”

Os puedo asegurar que en mi vida he escuchado una afirmación con menos sentido que esta. Por esta regla de 3, ¿los médicos deberían dar pastillas de azúcar a los enfermos “Por qué aunque sea placebo les funciona”?

Vamos hombre, la fisioterapia se merece mucho más que eso. Para curanderos y chamanes ya están otras profesiones, en fisioterapia sólo se tendría que hablar de evidencia científica y dejarnos de justificar nuestras técnicas por el efecto placebo.

Si seguimos justificando nuestras técnicas con el efecto placebo, caeremos en el saco de las pseudoterapias, y la fisioterapia nunca llegará a tener el reconocimiento que se merece.

Dicho esto, vamos a analizar diferentes puntos clave de esta técnica milenaria y a intentar esclarecer si se trata sólo de placebo o es algo más.

Meridianos y puntos de energía

En estos 2 aspectos se basa y fundamenta la práctica de la acupuntura. Creo que si estás leyendo esto, estarás de acuerdo en que ni hace falta desmentir que, efectivamente, no existen dichos canales de energía o Chi, y que su creer en ellos nos aleja de la ciencia tanto como creer con Papá Noel o creer que la tierra es plana.

Pero no tan deprisa. Aunque nadie ha conseguido demostrar que dichos canales energéticos y puntos existan (qué sorpresa), varios investigadores han ido al rescate de la acupuntura y han conseguido relacionar los puntos meridionales con distintas partes anatómicas del cuerpo, tales como terminaciones nerviosas, tejido conectivo…como podemos ver en este estudio.

Aún con este «descubrimiento», la mayoría de los estudios realizados en que se compara la acupuntura con el placebo, se usa como placebo clavar agujas en puntos muy alejados de los indicados por la acupuntura, y la técnica sigue siendo efectiva.

Por ejemplo, Linde et al., realizaron un estudio en los que se practicaba acupuntura en pacientes con migraña, y aplicando la técnica en puntos muy distintos y alejados a los puntos energéticos de los meridianos, la técnica resultaba igual de efectiva.

A su vez, también se llevó a cabo una revisión en la que se relacionó y demostró que las expectativas del paciente se relacionaban directamente con los resultados de la técnica. Es decir, si un paciente tenía buenas expectativas y confianza en la técnica, esta funcionaba mucho mejor. Justo lo que hemos comentado del placebo. Si tú crees que irá bien, te irá bien.

Al igual que Linde, Moffet, analizó en esta revisión 38 estudios en los que se estimulaban puntos que no eran los indicados para la patología, y otros en los que pinchaban puntos que no eran de acupuntura, y la técnica resultó igual de efectiva en ambos casos.

Queda claro, entonces, que el efecto de la acupuntura no depende de dónde clavas la aguja.

Entonces, ¿es más efectiva que el placebo?

Teniendo en cuenta que el placebo más usado en estudios consiste en insertar agujas en puntos que no son los que manda la acupuntura, podemos afirmar sin ninguna duda que la acupuntura no es más efectiva, o en su defecto es igual de efectiva que el placebo.

Pero aquí es dónde surge mi duda principal:

¿Podemos considerar esto realmente un placebo?

Cuando clavas una aguja, en el cuerpo se producen distintas reacciones, entre ellas liberación de la hormona del estrés y endorfinas, por lo cual la técnica que estás aplicando, aunque no sea en los puntos indicados, ya está produciendo cambios en el cuerpo.

Se han intentado crear aparatos que intentan simular la aguja y la sensación, sin introducir nada en la piel, pero se han encontrado limitaciones en el uso de estos aparatos, como explican en este estudio.

Y ahí está la mayor dificultad en la investigación de la acupuntura. Es muy difícil crear un placebo que se parezca en aspecto y sensación real a las agujas.

Mi conclusión

La acupuntura es una técnica que para muchas personas representa casi una religión, y para muchos de ellos es una forma de vida. Es por ello que hablar de la acupuntura es difícil, y la investigación es tan poco clara y confusa. Mientras unos necesitan defender su modo de vida, otros intentan esclarecer los mecanismos por los que funciona.

Como hemos visto, si la acupuntura es efectiva, no es porque estimule los puntos energéticos del cuerpo, regule energías o estimule el Chi. Funciona porque clavas agujas en el cuerpo de tu paciente. Y esto conlleva unas reacciones en su cuerpo, tales como la segregación de endorfinas y hormona del estrés, que, junto al efecto placebo tan potente que tienen las agujas, consigue que los pacientes mejoren.

Podemos segregar estas mismas hormonas pegándonos con un martillo en el pie, y eso seguramente va a aliviar tu dolor de cabeza, pero nadie sugiere convertir esto en un tratamiento de fisioterapia.

Debido a ello, no puedo más que calificar la acupuntura como una pseudoterapia, en la que se cuenta una historia mágica de energía, puntos meridionales y unicornios, aún sabiendo que los efectos están muy lejos de tener que ver con estos cuentos.

Personalmente, no uso ni usaría la acupuntura en un centro que quiera aplicar fisioterapia basada en la evidencia científica, aunque entiendo que haya profesionales que quieran defenderla como si fuera su vida y carrera en ello (y es que en muchos casos es así).


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