El ejercicio es tan importante como primordial para la supervivencia del ser humano. La falta de ejercicio puede causar diversas patologías cardiorespiratorias, infartos, ictus, y hasta causar una muerte prematura.

El ejercicio es necesario tanto para las articulaciones, el sistema musculoesquelético, el sistema nervioso, o el sistema circulatorio, y sin actividad física no podemos sobrevivir, o al menos no podemos hacerlo de manera saludable y sin enfermedades.

En el anterior post titulado ¿por qué el ejercicio es imprescindible para nuestra salud? vimos cómo la evolución del ser humano ha hecho que el ejercicio sea imprescindible para nosotros, así que en esta entrada vamos a descubrir y comentar uno por uno los beneficios más importantes que tiene el ejercicio sobre la salud:

 

  1. Reducción del dolor

 

El ejercicio reduce la sensación de dolor tanto en pacientes con dolor crónico (duración de más de 3 a 6 meses) como en personas sin ningún tipo de patología crónica. Este fenómeno se conoce como analgesia inducida por el ejercicio. (Naugle et al. 2012)

En consulta, es común observar que un tejido que resulta doloroso, tras unas cuantas contracciones repetidas y controladas, se disminuye notablemente el dolor.

El movimiento es analgesia, y es por eso que todos los tratamientos que realicemos en consulta deberán ir dirigidos al movimiento activo y al ejercicio terapéutico.

 

  1. Promueve la curación de los tejidos

 

El ejercicio, mediante un fenómeno llamado mecano-transducción, promueve la curación de los distintos tejidos del cuerpo humano. Esta curación a través del ejercicio se produce tanto en tendones, músculos, cartílago y hueso. (Khan KM et al. 2012)

Esto es la explicación de por qué el ejercicio puede ser beneficioso en patologías como: Artrosis, tendinopatías, dolor crónico, muscular, fracturas óseas, y muchas más.

 

  1. Previene enfermedades

 

El ejercicio ayuda a prevenir y a tratar enfermedades cómo: Depresión, ansiedad, estrés, demencia, párkinson, obesidad, síndromes metabólicos, hipertensión, infartos, asma, EPOC… y muchas más. (Pedersen BK et al. 2015)

Es por ello, que el ejercicio debería formar parte de nuestra vida cómo forma parte de ella la alimentación.

 

  1. Fortalece huesos y músculos

 

El ejercicio y la carga continuada sobre un hueso o músculo creará adaptaciones en este tejido que harán que el tejido gane fuerza y consistencia. (Frost HM 1990)

Esto nos indica la importancia del ejercicio a la hora de tener huesos y músculos fuertes y resistentes a todo tipo de posibles lesiones, y los beneficios que tiene el ejercicio tanto en patología muscular como, por ejemplo, en fracturas óseas y osteoporosis.

 

  1. Mejora el estado de ánimo y la salud mental

 

El ejercicio tiene un papel importantísimo tanto en el desarrollo del cerebro cómo en ayudar a frenar el proceso neurodegenerativo causado por la edad. La evidencia actual sobre el ejercicio, sugiere que este permite que el cerebro funcione como debe a lo largo de los años. (Deslandes et al 2009)

El ejercicio no sólo previene, sino que ayuda en enfermedades cómo el alzheimer, párkinson o depresión, algunas de las enfermedades de salud mental más conocidas.

 

  1. Aumenta la esperanza de vida y la calidad de vida.

 

El ejercicio de fuerza, ha demostrado tener efecto en el aumento de la esperanza y de la calidad de vida. Aún así, sigue habiendo mucha población que no realiza el mínimo de 3 actividades de este tipo a la semana. (Dankel et al 2016)

Después de ver todos estos beneficios, sigue habiendo gente con excusas para no hacer ejercicio, y en este caso me gustaría destacar y discutir una de las excusas más empleadas:

 

“¡Yo no hago ejercicio, porque durante el día me muevo mucho!”

 

Esta es una de las excusas que parece que usamos más las personas que tenemos un trabajo físicamente exigente o que hace que nos movamos mucho durante todo el día.

Pero ahora debemos preguntarnos…¿es ese ejercicio suficiente?

La respuesta es no.

En este reciente estudio (Holtermann et Al. 2018) se planteó esta cuestión, y se llegó a la conclusión que estar ocupado durante el día no aporta los mismos beneficios que el ejercicio “recreacional” o por placer.

El ejercicio o actividad que realizas durante tu trabajo diario, más que tener beneficios sobre la salud, puede llegar a tener efectos negativos, ya que es un tipo de ejercicio que haces sometido a estrés, de manera incontrolada, y normalmente sin un periodo de recuperación adecuado. Esto puede tener efectos contraproducentes como aumento de la presión arterial o aumento de la inflamación. Esto repercute en una disminución de la salud cardiovascular.

En el siguiente gráfico publicado en el estudio de Holtermann et al. podemos ver las diferencias entre una actividad física y la otra:

 

 

Puedes ser una persona muy ocupada, pero a la vez físicamente inactiva.

 

En conclusión, el ejercicio regular es fundamental y imprescindible para el cuerpo humano, y este ayuda al tratamiento y prevención de la gran mayoría de patologías. Como hemos visto, no basta con “moverte mucho durante el día o en tu trabajo”, tiene que ser ejercicio que te ayude a desconectar, te guste, y te suponga un esfuerzo.

Es necesario que nosotros los fisioterapeutas entendamos, usemos y divulguemos el ejercicio, y adaptemos este a cada paciente para poder aprovecharnos de los múltiples beneficios que este ofrece.

 

 

 


 

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Bibliografía

 

Naugle, K. M., Fillingim, R. B., & Riley, J. L. (2012).A Meta-Analytic Review of the Hypoalgesic Effects of Exercise. The Journal of Pain, 13(12), 1139–1150.doi:10.1016/j.jpain.2012.09.006

Khan, K. M., & Scott, A. (2009).Mechanotherapy: how physical therapists’ prescription of exercise promotes tissue repair. British Journal of Sports Medicine, 43(4), 247–252.doi:10.1136/bjsm.2008.054239

Pedersen, B. K., & Saltin, B. (2015).Exercise as medicine – evidence for prescribing exercise as therapy in 26 different chronic diseases. Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports, 25, 1–72.doi:10.1111/sms.12581

Frost, H. M. (1990).Skeletal structural adaptations to mechanical usage (SATMU): 1. Redefining Wolff’s Law: The bone modeling problem. The Anatomical Record, 226(4), 403–413.doi:10.1002/ar.1092260402

Deslandes, A., Moraes, H., Ferreira, C., Veiga, H., Silveira, H., Mouta, R., … Laks, J. (2009).Exercise and Mental Health: Many Reasons to Move. Neuropsychobiology, 59(4), 191–198.doi:10.1159/000223730

Dankel, S. J., Loenneke, J. P., & Loprinzi, P. D. (2016). Dose-dependent association between muscle-strengthening activities and all-cause mortality: Prospective cohort study among a national sample of adults in the USA. Archives of Cardiovascular Diseases, 109(11), 626–633.doi:10.1016/j.acvd.2016.04.005

Holtermann, A., Krause, N., van der Beek, A. J., & Straker, L. (2017). The physical activity paradox: six reasons why occupational physical activity (OPA) does not confer the cardiovascular health benefits that leisure time physical activity does. British Journal of Sports Medicine, 52(3), 149–150. doi:10.1136/bjsports-2017-097965

Post de Instgram de Adam Meakins (The sports physio)