Antes de empezar, debo decirte que he preparado una infografía sobre la rotura de LCA, (y alguna más) y que si quieres descargarlas de manera gratuita,  sólo tienes que suscribirte al blog y recibirás en tu correo el link de descarga.

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La rotura de ligamento cruzado anterior (LCA) es una lesión que seguro todos hemos visto en consulta, en prácticas, o tu cuñado la ha sufrido después de jugar un partido de empresa.

No te voy a marear con estadísticas de a cuánta gente le ocurre y de si en estados unidos es muy común, por que eso puedes buscarlo en Wikipedia y seguro no has entrado en este post para saber eso.

Vamos al lío, aunque antes de hablar del tratamiento, iré contestando algunas de las preguntas más comunes que me suelen plantear sobre la rotura de LCA:

 

¿Cómo y por qué se rompe el LCA?

 

La rotura de LCA suele ser en un 80% una lesión que no necesita contacto para producirse. Es decir, ni patadas, ni golpes, ni caídas.

Estas suelen ocurrir en deportes en los que abunda la torsión de rodilla, como básquet, fútbol, esquí o voleibol y en los deportes en los que son comunes los saltos. Se ha relacionado también el valgo dinámico de rodilla en la recepción del salto, con la rotura de LCA.

 

 (Photo by Denis Doyle/Getty Images)

Rotura de LCA por torsión en la rodilla.

 

¿Debemos evitar el valgo de rodilla?

 

No. Aunque se relacione este valgo dinámico o esta torsión con la rotura de LCA, no tenemos por qué evitar o temer ese tipo de movimientos en nuestro día a día, ya que como sabemos, para romperse el ligamento, la carga a la que lo sometemos debe ser muy superior a su capacidad, y esto no ocurre en situaciones normales. Ocurre en situaciones de mucha carga en la rodilla, como en los deportes que hemos citado anteriormente.

En vez de evitar los movimientos de torsión o valgo, lo que debemos hacer es reforzarlos, ya que así aumentaremos la capacidad del ligamento.

Por ejemplo, se ha demostrado que los levantadores de peso tienen un LCA el doble de grueso que la media. (Grzelak et al 2012)

Ligamento hipertrofiado (Grezlak et al)

 

En vez de evitar un movimiento, refuérzalo

 

Instagram Joan Ballester Fisio @j.ballesterfisio

 

¿Cuánto dura la rehabilitación?

 

Pues depende. Dependerá de cada paciente y al nivel de desempeño deportivo que estaba antes y al nivel de desempeño al que quiera llegar.

En esta revisión indican no haber diferencia entre un periodo de rehabilitación de 19 semanas o de 32, pero, en deportistas, se habla de una duración media de 8 a 12 meses.

En esta revisión, podemos ver que de 7556 pacientes, el 81% volvió a practicar algún deporte, el 65% volvieron a su nivel deportivo pre-operación, y el 55% pudieron volver al deporte competitivo después de la operación.

Grindem et al., en este interesante estudio, indican que cada mes a partir del noveno, que se retrase la vuelta al deporte, disminuye en un 51% el riesgo de volverse a romper el ligamento.

Sea como sea, la rehabilitación en este proceso es larga y se debe tener paciencia, ya que cuanta más prisa tengamos por volver al deporte, más riesgo de recaída habrá.

En resumen, en deportistas exigentes no deberíamos plantearnos volver al nivel deportivo anterior en un plazo menor de 9 meses, y en población general dependerá de cada paciente.

 

¿Cómo sé cuando puedo volver a hacer deporte?

 

(Grindem et al 2016) determinó una serie de pruebas que debían pasar los pacientes antes de volver al deporte, y concluyó que:

  • La fuerza del cuádriceps de la pierna afectada sólo puede ser un 10% menor que en la pierna no afectada.
  • En una prueba de 4 saltos con la pierna afectada, sólo podía haber un 10% de diferencia en altura y distancia con la pierna no afectada.

Y como ya he comentado, determinó que cada mes que pasaba a partir de los 9 meses de recuperación, había un 51% de disminución de riesgo de volverse a romper el ligamento.

No tengas prisa. Cuanto más se parezca la pierna de la operación a la sana, menos probabilidades de recaída habrá.

 


Contestadas las preguntas más repetidas sobre esta lesión, vamos a desgranar, de manera resumida, el tratamiento de la lesión y ejercicio terapéutico.

 

TRATAMIENTO y EJERCICIO TERAPÉUTICO:

Infografía que puedes descargar suscribiéndote al blog

 

Existen 2 fases diferenciadas en el tratamiento del LCA (en el caso de que exista operación): Preoperatoria y postoperatoria.

En el caso de que no exista dicha operación, trataremos la fase preoperatoria como si fuera la primera fase de la rehabilitación, y después continuaremos con los ejercicios propuestos en la fase postoperatoria.

 

Fase preoperatoria (Prehabilitación): 21 días antes de la operación.

 

En la fase preoperatoria será muy importante disminuir la hinchazón, controlar el dolor y sobretodo, restaurar la movilidad completa de rodilla. Una extensión completa antes de la operación es un buen indicador para evitar el flexo post operación.

Además, se ha comprobado que un déficit de fuerza en cuádriceps (+ del 20%) antes de la operación repercutirá en consecuencias negativas hasta 2 años después de la operación.

Todo ello puede ocurrir ya que, si llevamos a cabo una prehabilitación, no habrá una pérdida tan importante de masa muscular en el cuádriceps, y también, y esto es opinión mía, puede ser por que el ejercicio antes de la operación puede conllevar una menor kinesiofobia (o miedo al movimiento) post-operación, al haber el paciente comprobado que se puede ejercitar la musculatura de la rodilla incluso teniendo el LCA roto, lo que también conllevará un menor miedo al movimiento y permitirá una carga temprana y un uso de la rodilla mucho más eficaz.

En cuanto a llevar o no muletas en esta fase, dependerá de la tolerancia del paciente, y la rodilla se mantendrá en extensión durante la deambulación, con un vendaje elástico para disminuir o controlar la hinchazón.

Para el control del dolor se recomienda usar hielo.

 

Ejercicio terapéutico recomendado en esta fase:

  • Mini sentadillas
  • Desplantes
  • Escalones (step-ups)
  • Elevaciones de pierna estirada (flexión + abd + add)
  • Elevaciónes de talón

 

Fase postoperatoria: (duración entre 5 meses y 2 años)

 

En cuanto a las actuaciones recomendadas, existen una gran cantidad y variedad de ellas en la bibliografía que encontrarás al final de este artículo, pero aquí puedes leer las que más se repiten y tipos de ejercicio terapéutico a realizar.

Durante todas las fases del tratamiento postoperatorio se repiten una serie de acciones que deberemos mantener:

  • Controlar la hinchazón (vendaje de compresión suave y elevación).
  • Asegurar todo el rango de movimiento de flexo-ext.
  • Asegurar la movilidad de rótula.
  • Ejercitar la musculatura de manera adaptada a cada paciente y a cada fase de la rehabilitación.

 

Fase postoperatoria inmediata: Primera semana

 

Objetivos:

  • Restablecer todo el rango de extensión de rodilla.
  • Disminución dolor (crioterapia) y inflamación.
  • Restablecer marcha con muletas.
  • Empezar a mejorar la flexión de rodilla según tolerancia.

 

Ejercicio terapéutico para esta semana:

  • Elevaciones de talón
  • Movilidad activa de rodilla (90º de flex. al 5 dia)
  • Elevaciones con la pierna estirada.
  • Isométricos de cuádriceps.
  • Mini sentadillas
  • Cambios de carga de una pierna a otra

*Iremos aumentando la carga y la dificultad de los ejercicios según la tolerancia del paciente.

 

Segunda semana:

 

Objetivos:

  • Mantener todo lo anterior
  • Eliminar muletas al final de esta semana, aprox.
  • Aumentar el RM pasivo hasta 100º

Ejercicio terapéutico para esta fase:

 

  • Mantener y aumentar dificultad de ejercicios anteriores
  • Desplantes
  • Prensa cuádriceps (0-60º)
  • Sentadilla hasta 40º
  • Bicicleta estática si el RM lo permite
  • Empezar con sentadillas en plano inclinado

 

Tercera semana:

 

Objetivos:

  • Mantener y mejorar todos los objetivos anteriores.

 

Ejercicio terapéutico en esta fase:

 

  • Mantener y aumentar dificultad de ejercicios anteriores
  • Prensa de piernas
  • Marcha en piscina para la mejora de fuerza
  • Ejercicios excéntricos de cuádriceps de 40 a 100º (isotónicos)
  • Marcha lateral
  • Escalones
  • Zig-zags andando y con marcha lateral

 

Cuarta semana:

 

Objetivos desde esta semana hasta la semana 10:

 

  • Restaurar RM completo de 0 a 125º
  • Mejorar fuerza
  • Añadir ejercicios de propio y de equilibrio
  • Aumentar la confianza en la pierna
  • Es a partir de esta semana cuando será más seguro empezar a realizar ejercicios de cadena cinética abierta (extensiones rodilla) con rangos de 90 a 45 grados.

 

Ejercicio terapéutico en esta semana:

 

  • Mantener y aumentar dificultad de los ejercicios anteriores
  • Prensa de 0 a 100º de flexión de rodilla
  • Extensiones de rodilla de 90 a 45º (en máquina de cuad.)
  • Sentadillas con la espalda apoyada en pared o en fitball y mantener la posición 15 segundos.
  • Sentadilla a una pierna en escalón
  • Empezamos ejercicios en agua
  • Sentadillas en superficie ligeramente inestable

 

Sexta semana:

 

  • Mantener y aumentar dificultad de los ejercicios anteriores
  • Running en piscina
  • Añadir ejercicios de equilibrio y de lanzamiento de pelota.

 

Octava semana:

 

  • Mantener y aumentar dificultad de los ejercicios anteriores
  • Prensa de piernas a una sola pierna
  • Prensa pliométrica

 

Décima semana:

 

  • Mantener y aumentar dificultad de los ejercicios anteriores
  • A partir de la semana 10-12 nos podemos plantear el retorno al running suave, y el retorno a deportes de bajo impacto (golf)
  • Empezar a añadir trabajo neuromuscular (Ejercicios que unan coordinación, equilibrio y fuerza):

 

Semanas de 14 a 16:

 

  • Progresar en todo lo mencionado anteriormente
  • Podemos empezar con ejercicios de agilidad lateral
  • Carrera hacia atrás.

 

De la semana 16 a la 22 se llevará a cabo la fase de retorno a la actividad.

 

Objetivos de estas semanas:

  • Retorno progresivo al deporte
  • Ejercicio adaptado al deporte a realizar
  • Recuperar la fuerza máxima y la resistencia
  • Seguir trabajando la agilidad, coordinación y equilibrio.

 

Los ejercicios de aquí en adelante consistirán en aumentar progresivamente la carga y el tiempo de actividad en todos los ejercicios vistos anteriormente.

 

Referencias que he usado para crear el protocolo de tratamiento:

  1. Evidence-based clinical practice update: practice guidelines for anterior cruciate ligament rehabilitation based on a systematic review and multidisciplinary consensus.
  2. Rehabilitation Principles of the Anterior Cruciate Ligament Reconstructed Knee: Twelve Steps for Successful Progression and Return to Play.
  3. Capítulo 47 del libro: Clinical Orthopaedic Rehabilitation, a team approach.

 



 

¡Hasta aquí el post de hoy!

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